La IA revisa tu contabilidad antes de que lo haga tu gestoría
Por Más que Ideas
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SigPyme repasa un periodo con inteligencia artificial y localiza asientos descuadrados, cuentas que faltan y datos incompletos. De solo lectura: no toca nada, y separa siempre el dato calculado de la explicación.
ERP y gestión Contabilidad y fiscalidad
Hay una conversación que se repite cada trimestre. La gestoría escribe: «este asiento no cuadra», «falta una cuenta», «esta factura no aparece». Y entonces toca volver atrás, buscar, comparar y corregir, con la fecha de presentación encima.
Lo incómodo no es corregir. Es enterarse tarde, cuando ya no hay margen y el error viene de hace dos meses.
Que la revisión la haga el programa
SigPyme incluye una revisión contable con inteligencia artificial. Eliges un periodo y el programa repasa lo contabilizado buscando lo que suele dar problemas:
- Asientos descuadrados, donde el debe y el haber no coinciden.
- Cuentas que faltan, porque un movimiento se quedó sin su contrapartida.
- Datos incompletos en apuntes que en su día se dejaron a medias.
Y no se limita a señalarlos: la IA explica cada incidencia y por dónde empezar, que es justo lo que no dice un listado de errores.
El dato y el comentario, siempre separados
Esta es la parte que más tranquiliza a quien lleva las cuentas. En pantalla hay dos áreas distintas: los datos los calcula SigPyme a partir de lo que está contabilizado, y el informe del asistente los interpreta. Nunca se mezcla el número con la opinión.
La IA no se inventa importes porque no los calcula: recibe los que salen de tu contabilidad y los explica.
No toca nada
La revisión es de solo lectura. No modifica cuentas, ni apuntes, ni asientos. Te dice qué mirar; corregir lo sigues decidiendo tú.
El resultado se guarda en PDF con el periodo analizado, lo que se pidió, los datos calculados y la explicación. Es un documento cómodo para archivar o para mandárselo a la gestoría antes de que sea ella la que pregunte.
Para que la revisión valga, los datos tienen que estar
Conviene decirlo claro: la revisión trabaja con lo contabilizado. Una factura o un pago sin contabilizar no está en el balance y, por tanto, tampoco aparece en el análisis.
Por eso tiene sentido la cadena completa: las facturas de proveedor se leen con OCR e inteligencia artificial y se contabilizan desde el listado, el banco se cuadra con la conciliación bancaria, y entonces la revisión dice algo que se sostiene.
Lo que puedes pedirle además
- Que te explique el balance de un periodo en lenguaje normal: movimientos, clientes pendientes, proveedores, tesorería, ingresos y gastos. Está en el manual del análisis del balance de sumas y saldos.
- Que compare dos periodos y te diga qué cuentas se han movido, en euros y en porcentaje. Lo tienes en la comparativa entre periodos.
- Que responda a tus preguntas escritas con tus palabras, o dictadas por voz: «¿qué gastos de suministros tengo de enero a octubre?».
Ni sustituye al balance ni a tu asesor
No lo hace, y no pretende hacerlo. El balance sigue siendo el documento contable, y las decisiones son de la empresa y de su asesoría. Lo que cambia es que llegas a esa conversación con las preguntas hechas y los descuadres ya localizados, en vez de descubrirlos cuando te los cuentan.
Y hay una ventaja que no es contable: alguien que no lleva las cuentas puede entender qué ha pasado en su empresa sin esperar al cierre.
En Más que Ideas instalamos y adaptamos SigPyme, y la inteligencia artificial va dentro del programa, no como una herramienta aparte. Si quieres verlo con tus propios números, escríbenos y lo vemos juntos.
¿Cuándo te enteras de que algo no cuadra: cuando lo revisas tú o cuando te lo dice la gestoría?