Software de facturación para Mac: qué mirar antes de elegir
Por Más que Ideas
·
Qué exige el reglamento antifraude a un programa de facturación, las tres salidas reales que tiene un usuario de Mac y qué comprobar antes de decidir.
VeriFactu y facturación Mac y Apple Cómo elegir software
En un Mac, elegir programa de facturación siempre ha sido más incómodo que en Windows: la oferta es más corta y buena parte de lo que se anuncia como «compatible» resulta ser un programa de Windows con una capa de virtualización encima. El reglamento antifraude ha estrechado todavía más esa lista, porque ahora no basta con que el programa funcione: tiene que cumplir unos requisitos técnicos concretos y su fabricante tiene que decirlo por escrito.
Este artículo resume qué exige la norma, qué tres caminos tiene realmente un usuario de Mac y qué conviene comprobar antes de firmar nada.
Qué exige la ley a un programa de facturación
La Ley 11/2021 prohibió el llamado software de doble uso —programas que permiten llevar una contabilidad para Hacienda y otra real—. Para hacerla efectiva, el Real Decreto 1007/2023 fijó los requisitos que debe cumplir cualquier sistema informático de facturación, y la Orden HAC/1177/2024 concretó las especificaciones técnicas. Es lo que todo el mundo llama VeriFactu.
La norma admite dos formas de cumplir:
- Modo VeriFactu: el programa envía a la Agencia Tributaria el registro de cada factura en el momento de emitirla. A cambio queda liberado de otras obligaciones, como firmar electrónicamente cada registro.
- Modo no VeriFactu: los registros no se envían, pero hay que firmarlos electrónicamente, encadenarlos y conservarlos a disposición de Hacienda.
En los dos casos el programa tiene que generar un registro por cada factura, incorporar una huella que enlace cada registro con el anterior, impedir que se borre o altere una factura ya emitida —los errores se corrigen con una rectificativa, que también queda registrada—, imprimir un código QR verificable en la factura y llevar un registro de eventos. Y el fabricante debe disponer de una declaración responsable de que su producto cumple.
Las fechas que importan
| Fecha | A quién afecta |
|---|---|
| 29 de julio de 2025 | Los fabricantes de software solo pueden comercializar productos adaptados. Ya en vigor. |
| 1 de enero de 2027 | Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades. |
| 1 de julio de 2027 | El resto de obligados, incluidos los autónomos en IRPF. |
Conviene leer esa primera fila con calma: desde julio de 2025 ningún fabricante puede vender un programa que no esté adaptado. Si a estas alturas te ofrecen un programa de facturación que no menciona el asunto, esa es la señal. Para las sociedades la obligación entra el 1 de enero de 2027, y una migración de facturación con el ejercicio ya empezado es la peor forma de resolverlo.
Quedan fuera de la norma, entre otros, quienes ya están en el Suministro Inmediato de Información y quienes facturan exclusivamente a mano. Tu caso concreto conviene confirmarlo con tu asesoría.
Las tres salidas que tiene un usuario de Mac
1. Una aplicación web en el navegador
Funciona en cualquier ordenador y no depende del sistema operativo. A cambio dependes de la conexión, la integración con el escritorio del Mac suele ser pobre —imprimir, adjuntar, arrastrar ficheros— y los datos viven en un servidor de terceros: pregunta dónde y qué pasa si un día te vas.
2. Windows virtualizado o emulado
Es la salida más habitual y la que más problemas da a medio plazo. Necesitas licencia de Windows y de la capa de virtualización, el rendimiento en los Mac con chip Apple depende de la traducción, y los periféricos —impresoras de tickets, cajones, lectores, balanzas— son justo donde se rompe. Cuando algo falla, cada proveedor señala al otro.
3. Un programa nativo para macOS
La lista es corta, y por eso merece la pena revisarla en serio antes de descartar la opción. Un programa nativo se imprime, se comparte y se integra como cualquier otra aplicación del Mac, y no arrastra licencias ni capas intermedias.
Qué comprobar antes de decidir
- La declaración responsable. Pídela. Es un documento que la norma exige al fabricante, no una promesa comercial.
- El QR en la factura. Pide ver una factura real emitida por el programa, no una captura de pantalla.
- Las rectificativas. Que el programa te obligue a corregir con una rectificativa, y no permita «arreglar» la factura original, es señal de que está bien hecho.
- Cómo salen tus datos. Antes de entrar, pregunta cómo se sale: en qué formato exportas clientes, artículos y facturas si algún día cambias.
- Quién lo instala. Un programa de facturación se configura con tus series, tus tipos de IVA, tus formas de pago y tu plan contable. Sin eso, el mejor programa es un formulario en blanco.
- El precio completo. Licencia, mantenimiento, instalación y formación. Y, si la salida es virtualizar, sumar Windows y la capa de virtualización.
Dónde mirar la parte técnica
Para el detalle de la norma aplicada a un programa concreto de Mac, puedes leer la explicación de VeriFactu en un software de facturación para Mac de tipicocantabria.com, que desarrolla los dos modos de cumplimiento, los seis requisitos técnicos y qué pasa si tu programa no se adapta, tanto si lo usas como si lo vendes.
De ahí cuelga el resto de la gama de SigPyme para macOS, según para qué necesites facturar:
- ERP para Mac, si además de facturar llevas compras, almacén y clientes. Compara también el enfoque nativo frente al ERP de Windows emulado.
- Contabilidad para Mac, para el IVA, los cobros y pagos y el trabajo con la asesoría.
- TPV para Mac, si facturas de cara al público en tienda.
- Precios y preguntas frecuentes, para hacerte una idea del coste antes de pedir presupuesto.
Y la parte que nadie cuenta: la puesta en marcha
La mayoría de los proyectos de facturación que se tuercen no lo hacen por el programa. Se tuercen porque nadie migró bien el fichero de clientes, porque las series de facturación se montaron a ojo, o porque la persona que recibió la formación se fue seis meses después y no quedó nada escrito.
Esa parte es la que hacemos nosotros. En Más que Ideas nos dedicamos a la consultoría e implantación de SigPyme: analizamos cómo factura la empresa antes de tocar nada, configuramos series, tipos de IVA, tarifas y permisos, migramos los datos del programa anterior y formamos al equipo. La formación queda además grabada en vídeo y ordenada por materias, para quien no estuviera ese día o entre en la empresa más adelante.
Si quieres ver primero cómo encaja SigPyme en un Mac, está resumido en nuestra página de SigPyme para Mac. Y si prefieres contarlo en una llamada, el formulario de contacto es el camino corto: con saber a qué os dedicáis y qué os cuesta trabajo hoy, es suficiente para empezar.
En resumen
Si facturas desde un Mac, el trabajo no es buscar «el mejor programa», sino descartar los que ya no pueden venderse y quedarte con los que están adaptados de verdad. A partir de ahí, decide si prefieres navegador, Windows emulado o nativo —cada uno tiene su precio, y no siempre el que se ve en la primera página—, y no des por hecho que la instalación viene incluida. Casi nunca lo está, y es la mitad del proyecto.